Anthropic podría no obtener el grado de inversión inmediatamente después de su salida a Bolsa. Es el aviso que Blackstone ha trasladado a los inversores que participan en la última operación de financiación de chips de la compañía, según fuentes familiarizadas con el asunto. El mensaje corrige las expectativas anteriores del gestor y puede encarecer el acceso a deuda de un grupo que prevé un gasto descomunal en infraestructura.
Un cambio de previsión de Blackstone
Durante los últimos meses, Blackstone había transmitido a sus socios que esperaba una calificación de grado de inversión para Anthropic antes de que terminara el año. Ahora, a la vista de las orientaciones recibidas de las principales agencias de calificación, considera más probable un rating de BB o superior, es decir, en el tramo alto de la categoría especulativa, conocida como bono basura.
La compañía presentó el lunes la documentación para su oferta pública de venta (OPV), que podría materializarse el mes próximo y convertirse en la mayor de la historia. En el folleto, Anthropic detalla planes de inversión que calificó de "audaces pero sensatos": más de 800.000 millones de dólares en infraestructura de computación hasta 2045.
La operación North Star, en cifras
El aviso afecta al llamado Proyecto North Star, una financiación de 63.000 millones de dólares (55.000 millones de euros) destinada a arrendar 1,5 gigavatios de capacidad en semiconductores de Google. Varios bancos de Wall Street cerraron la operación a comienzos de esta semana. Blackstone actúa como inversor ancla y colabora con las entidades que aportaron la financiación inicial para colocar la deuda entre otros inversores.
La estructura se divide en dos tramos:
- Deuda sénior: más de 42.000 millones de dólares, avalados por Broadcom, que desarrolla los chips conjuntamente con Anthropic y cuenta con grado de inversión, con un rating dentro de la categoría A.
- Deuda subordinada: 18.000 millones, respaldados por los pagos de arrendamiento de la compañía de IA, lo que expone a los prestamistas de forma más directa a su riesgo crediticio.
Los fondos de Blackstone invirtieron 9.000 millones de dólares en el tramo subordinado, con una rentabilidad superior al 10%, según las mismas fuentes.
Qué dicen las agencias de rating
Kroll Bond Rating Agency (KBRA) asignó al tramo subordinado un BB+ con perspectiva positiva, una ligera mejora frente a la perspectiva estable que otorgó hace cuatro meses a una operación similar, el Proyecto Big Sky. Morningstar DBRS lo calificó con BB. Fitch, Moody's y S&P, las tres agencias con mayor influencia en los costes de endeudamiento corporativo, aún no han emitido oficialmente ninguna calificación para Anthropic.
Anthropic, Blackstone, KBRA, Morningstar DBRS y S&P declinaron hacer comentarios, mientras que Fitch y Moody's no respondieron a las solicitudes de declaraciones.
Qué significa para las empresas y los inversores
La calificación importa porque determina quién puede comprar la deuda y a qué precio. Muchos fondos de pensiones y aseguradoras tienen restricciones que les impiden tomar posiciones grandes en emisores de bono basura. Si Anthropic se queda por debajo del grado de inversión, ese segmento de capital, el más profundo y estable del mercado, quedaría parcialmente cerrado o saldría más caro.
Para una compañía que dispone de más de 112.000 millones de dólares en efectivo y equivalentes, y que según los inversores podría captar cerca de 100.000 millones adicionales con la OPV, la liquidez inmediata no parece el problema. La cuestión es la sostenibilidad de un plan de más de 800.000 millones a más de dos décadas, que dependerá en buena medida de deuda barata.
Análisis de El Noticiario: el aval de terceros como muleta
North Star deja una lección clara: la financiación se cerró gracias a la solvencia de Broadcom más que a la de Anthropic. Si la nota de la compañía no alcanza el grado de inversión, es probable que deba seguir apoyándose en proveedores con altas calificaciones que respalden sus emisiones, como ya ocurre en esta operación. Eso funciona, pero cede parte del control y de la eficiencia financiera a terceros.
Hay también un matiz positivo: la mejora de perspectiva de KBRA apunta a que las agencias reconocen la trayectoria de la compañía. Un BB+ con perspectiva positiva queda a un escalón del grado de inversión, y una nota inicial en el rango alto del bono basura no impide ascender más adelante. El hecho de que los bancos de ambos laboratorios, Anthropic y OpenAI, hayan presionado a las agencias para obtener mejores calificaciones tras sus respectivas OPV refleja hasta qué punto el coste de la deuda se ha convertido en una variable estratégica del sector.
Habrá que seguir los pronunciamientos de Fitch, Moody's y S&P, que serán los que fijen la referencia para el mercado de deuda corporativa.




