Santander quiere acortar los plazos para recoger los frutos de sus compras de Webster, en Estados Unidos, y de TSB, en Reino Unido. El banco mantiene los objetivos de ahorro comunicados al mercado, pero aspira a que las sinergias de costes, que suman 1.200 millones, estén ya reflejadas en su mayor parte en los resultados de 2028.
Los directivos de la entidad han trasladado a los analistas que esa cifra les parece conservadora y que creen posible superarla. La prioridad, por tanto, es doble: ganar velocidad y, si es posible, ganar tamaño.
Cómo se reparten los 1.200 millones
La mayor parte del ahorro procede de Webster, con unas sinergias de costes estimadas en 800 millones de dólares, más de 712 millones de euros. De la integración de TSB con el negocio británico de Santander se esperan 400 millones de libras, unos 470 millones de euros.
- Webster (EEUU): 800 millones de dólares en ahorros de costes.
- TSB (Reino Unido): 400 millones de libras en ahorros de costes.
Estados Unidos: el calendario oficial y la ambición del banco
El plan estratégico de Santander hasta 2028 fija el cuarto trimestre de ese año como el momento en que los ahorros se materializarán plenamente en el negocio estadounidense. Eso convertiría 2029 en el primer ejercicio completo con todo el beneficio incorporado.
La intención es adelantar ese horizonte. Según un informe de Barclays elaborado tras reunirse con el director financiero de Santander, José García Cantera, «el equipo gestor trabaja para que la mayoría, o potencialmente la totalidad, de las sinergias se capturen antes, en 2028».
El banco asegura que ya detecta mejoras del beneficio en Estados Unidos. Las sinergias se están materializando más rápido de lo previsto inicialmente y han surgido oportunidades adicionales derivadas de la integración de los negocios en el país.
Reino Unido: un proceso más lento y más complejo
En el mercado británico los plazos son distintos. La adquisición de bancos allí es estructuralmente más compleja, porque exige cumplir un procedimiento legal muy definido y por etapas antes de poder integrar las entidades. Por ese motivo no se podrá dar ningún paso hasta el primer trimestre de 2027.
A partir de ese momento arrancará el trabajo para aflorar los 400 millones de libras previstos. El objetivo es que en 2028 se vea ya la totalidad o la mayoría de ese ahorro. Los propios directivos reconocen que el calendario es exigente: «Los directivos son conscientes de que es un calendario agresivo y que podría retrasarse algún trimestre», recoge el informe de Barclays, que añade que la meta es avanzar rápido en cuanto se complete la parte legal.
La segunda ambición es elevar el ahorro previsto con TSB. El equipo gestor, según el mismo documento, «se sentiría algo decepcionado si las sinergias se limitaran a 400 millones de libras». El motivo es que TSB representa solo un 20% del tamaño de Santander UK y el banco considera que puede absorberla con un crecimiento muy limitado de su base de costes.
Ingresos: no hay objetivos, pero sí oportunidades
Ni Webster ni TSB incluyen sinergias de ingresos en sus planes de integración; solo de costes. Eso no significa que no vayan a aparecer. Santander cree que Webster le permitirá aumentar los negocios cruzados entre las unidades del grupo en Estados Unidos. Sus empresas clientes podrían además generar mandatos para la banca de inversión, que hoy solo se dirige a grandes corporaciones.
Con TSB, la idea es ofrecer a sus clientes un catálogo más amplio de productos, incluidos algunos de banca de inversión. El banco ya obtiene resultados de la gestión conjunta de coberturas financieras y de la reinversión de vencimientos a tipos de interés más altos, favorecida por la subida de las rentabilidades.
Qué significa para inversores y empresas: análisis de El Noticiario
Para los inversores, el mensaje principal es de calendario. Si el banco logra que la mayor parte del ahorro esté en las cuentas de 2028 y no en 2029, el impacto en el beneficio llegaría un ejercicio antes de lo que contempla el plan oficial. Cada trimestre ganado en una integración de esta escala tiene un efecto directo en la rentabilidad.
También conviene leer el mensaje con cautela. El propio banco admite que el plazo en Reino Unido es agresivo y que podría deslizarse algún trimestre. Además, la ventana se abre solo en el primer trimestre de 2027, lo que deja poco margen de maniobra hasta 2028.
Para las empresas clientes de ambos mercados, el foco en ventas cruzadas y en banca de inversión apunta a una oferta más amplia desde su banco habitual. Las pymes y medianas compañías podrían recibir propuestas que hasta ahora estaban reservadas a las grandes corporaciones. Las sinergias de ingresos, que no figuran en los objetivos, pueden convertirse en un factor diferencial si se confirman.




