Las tres grandes firmas de consultoría estratégica han decidido mejorar los salarios iniciales de sus nuevos profesionales en Estados Unidos, algo que no ocurría desde 2022. McKinsey, Boston Consulting Group (BCG) y Bain elevarán el salario base entre un 4% y un 9%, según los cálculos de Management Consulted, una firma que asesora a estudiantes en los procesos de selección. La subida refleja un mercado laboral más dinámico y una competencia creciente por los recién graduados.
Qué cambia en las ofertas a los recién graduados
Los aumentos se aplicarán a los titulados universitarios y a los graduados de escuelas de negocios que se incorporen a estas firmas en Estados Unidos el próximo verano. A partir de 2027, las tres compañías ofrecerán el mismo salario base:
- 120.000 dólares para quienes tengan un título universitario.
- 200.000 dólares para quienes cuenten con un MBA.
Hasta ahora, McKinsey y Bain pagaban 112.000 dólares a los graduados universitarios y 192.000 a los titulados con MBA. BCG ofrecía 2.000 dólares menos que sus dos rivales en ambos niveles, por lo que será la firma con mayor incremento y la que cierre esa brecha.
La decisión pone fin a tres años consecutivos de congelación de los sueldos de entrada y de los bonus del primer año. Entonces pesaban el estancamiento del crecimiento del sector y la menor presión de las empresas tecnológicas, que apenas contrataban talento joven.
Tecnológicas y laboratorios de IA vuelven a competir por el talento
Namaan Mian, director de operaciones de Management Consulted, atribuye el giro a un cambio de ciclo. Según explica, las grandes tecnológicas han dejado atrás los despidos y las reducciones de plantilla y han reactivado la contratación. A la vez, los laboratorios de inteligencia artificial se han convertido en una opción atractiva para los recién graduados, algo que no sucedía hace tres años.
Mian anticipa además un aumento de los bonus máximos por rendimiento y lo interpreta como una señal sobre la demanda futura: las firmas confían en tener volumen de trabajo dentro de un año.
BCG, por su parte, subraya que sigue siendo muy selectiva. Alicia Pittman, su directora mundial de personal, indica que la compañía recibe cerca de 2 millones de solicitudes de empleo al año, con una tasa de aceptación inferior al 1%. La firma continúa ampliando su base de talento con ingenieros de IA, científicos de datos, arquitectos de TI y especialistas sectoriales.
Un sector que recupera ingresos, pero con incógnitas
El endurecimiento de la competencia por el talento coincide con una recuperación de los ingresos de la consultoría, impulsada en parte por proyectos para ayudar a las empresas a implantar la IA. El ritmo de crecimiento, no obstante, sigue por debajo del máximo alcanzado tras la pandemia, cuando las compañías recurrieron a los consultores para poner en marcha nuevas estrategias digitales.
La propia IA introduce dudas sobre el futuro a largo plazo: permite a los clientes asumir internamente tareas que antes encargaban a consultores externos. Las firmas de élite reconocen que ya automatiza parte del trabajo de los perfiles júnior, pero aseguran que seguirán contratando graduados en cifras considerables.
Eric Kutcher, director de McKinsey para Norteamérica, ha señalado este mes que la firma prevé incorporar en 2027 alrededor de un 12% más de nuevos consultores que este año. Blair Ciesil, codirectora de contratación global de McKinsey, resume la estrategia así:
No esperamos a que el mercado nos indique cuánto vale el talento excepcional.
La firma de estudios de mercado Source Global prevé que los ingresos del sector crezcan entre un 5% y un 7% en los próximos años. Su directora de ejecución, Catherine Anderson, admite que quizá no se repita el auge de 2021 y 2022, pero sostiene que la necesidad de profesionales especializados en datos y tecnología es fundamental.
Qué significa para las empresas y los profesionales
Análisis de El Noticiario. La subida es moderada en términos absolutos, pero relevante como señal. Las consultoras no solo compiten entre sí, sino con un abanico más amplio de empleadores que ofrecen proyectos ligados a la IA. Igualar el salario base de las tres grandes indica que ninguna quiere perder candidatos por una diferencia de sueldo, y el movimiento de BCG apunta a que la retribución vuelve a ser una herramienta de captación.
Para las empresas clientes, un mayor coste del talento júnior puede acabar trasladándose a las tarifas, aunque el efecto dependerá de la demanda real de proyectos y de la capacidad de los clientes para internalizar trabajo con herramientas de IA. Para los profesionales, el mensaje es doble: hay más margen negociador para quienes tengan perfiles técnicos, pero el contenido del trabajo de entrada está cambiando y exigirá cada vez más capacidades en datos y tecnología.
Queda por ver si los bonus y las contrataciones previstas se confirman. De hacerlo, la consultoría habría dejado atrás su etapa de contención y entraría en un ciclo de expansión más selectivo que el posterior a la pandemia.




