Serras Collection, el grupo hotelero familiar especializado en establecimientos boutique de pequeño formato y alta gama, superará este año los 20 millones de euros de facturación y se ha marcado como objetivo alcanzar los 27 millones en 2027. La compañía acaba de inaugurar en Sevilla su cuarto hotel, un proyecto que su fundador, Jordi Serra Burgués, define como «la guinda del pastel».
Las cifras y los planes los dio a conocer el propio directivo en un encuentro con la prensa, acompañado de sus tres hijos con responsabilidades en el negocio: Carla, Jordi y Marta Serra Sugrañes.
Un hotel frente a La Giralda con 23 millones de inversión
El nuevo establecimiento de Sevilla ocupa tres fincas históricas situadas frente a La Giralda que se han conectado entre sí. La renovación de los inmuebles ha requerido una inversión de 23 millones de euros. Los edificios pertenecen a Pontegadea, el family office de Amancio Ortega, de modo que el grupo opera el hotel sin ser propietario de los activos.
Ese esquema se repite en la mayor parte de la cartera. De los cuatro hoteles de la compañía, solo Serras Barcelona es también propiedad del grupo. Los otros tres, incluido el sevillano, pertenecen a terceros.
De Barcelona a Andorra: cómo ha crecido el grupo
La historia de Serras Collection arranca en 2015 con Serras Barcelona, un hotel boutique en el Passeig Colom, en el Gòtic y frente al Moll de la Fusta. Su fundador recuerda que entonces fue una apuesta «muy atrevida». Al reducido tamaño del establecimiento se sumaron productos muy cuidados y de proximidad.
Serra Burgués, nacido en Calaf en 1953, es ingeniero y dirigió su propia empresa tecnológica, Compuspar, que vendió en 2011. Tras esa operación decidió dedicarse al turismo, una pasión que había alimentado después de visitar por motivos de trabajo numerosos hoteles y destinos. «Quise hacer el lugar en el que me hubiese alojado», afirma al explicar el origen de Serras Barcelona.
Hoy el grupo opera también en Andorra con dos establecimientos:
- Serras Andorra, un complejo a pie de pistas en Soldeu.
- Casa Serras, en la Avinguda Meritxell, la principal arteria comercial de Andorra la Vella.
A estos se suma ahora el hotel de Sevilla, que completa el cuarteto de la marca.
Una plantilla que se ha multiplicado por diez
El crecimiento se refleja en el empleo. «En once años hemos pasado de una treintena de empleados a alrededor de 330», explicó Jordi Serra Sugrañes, miembro de la segunda generación y responsable de desarrollo de la compañía.
En el negocio confluyen dos generaciones de la familia Serra y socios-directivos ajenos a ella: Ona Matas y Antonio Bignone, que ocupan posiciones ejecutivas. De cara al futuro, el grupo sigue de cerca plazas consolidadas como Madrid o Palma, aunque no ha anunciado ninguna operación concreta.
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La trayectoria de Serras Collection ilustra una vía de expansión cada vez más habitual en el sector: crecer operando inmuebles ajenos en lugar de comprarlos. Con este modelo, el capital se concentra en la rehabilitación y el posicionamiento de marca, y no en la adquisición del activo. En Sevilla, los 23 millones de la reforma sirven para convertir tres fincas históricas en un producto de alta gama en una ubicación de primer nivel.
El objetivo de 2027 implica sumar unos siete millones de euros sobre los 20 que se superarán este año. La compañía no ha detallado cuánto de ese avance procederá de la maduración del hotel sevillano y cuánto de nuevas aperturas, por lo que esa distribución será la clave para valorar la ambición del plan.
Hay además un componente de gobernanza. El grupo combina una familia en la que ya participa la segunda generación con directivos externos con funciones ejecutivas, una fórmula que puede facilitar la profesionalización a medida que la plantilla y el número de hoteles crecen.
Por último, el interés por Madrid y Palma apunta a que la próxima fase pasaría por destinos urbanos y vacacionales de demanda consolidada, donde la diferenciación del producto boutique compite con una oferta muy madura. Será ahí donde se mida si el modelo de pequeño formato y producto de proximidad es replicable a mayor escala.




