El grupo ACS ha negado de forma tajante que haya valorado lanzar una opa sobre Hochtief, su filial alemana, o vender su participación en la estadounidense Turner. El desmentido se ha formalizado en una carta remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) por el secretario general de la compañía, José Luis del Valle Pérez, después de que se difundiera que el grupo estudiaba esas opciones estratégicas.

Qué dice ACS en su comunicación a la CNMV

Las informaciones, atribuidas a fuentes conocedoras de los procesos de negociación, apuntaban a que la constructora presidida por Florentino Pérez analizaba una posible oferta pública de adquisición sobre Hochtief. También señalaban que se planteaba una eventual salida a la Bolsa de Nueva York de Turner, la constructora estadounidense que pertenece a Hochtief.

La respuesta del grupo ha sido inequívoca. En su escrito, Del Valle afirma:

«Ante las noticias aparecidas en distintos medios de comunicación, el Grupo ACS manifiesta con toda rotundidad que no ha considerado ni la presentación de una OPA sobre acciones de su filial alemana Hochtief A.G. ni la venta de las acciones de su filial norteamericana TURNER».

La comunicación a la CNMV es el cauce habitual para que una cotizada aclare hechos que pueden influir en la cotización de sus valores.

Reacción en Bolsa y estructura accionarial

Tras conocerse las informaciones, las acciones de ACS subieron un 2,4 % y las de Hochtief, un 5,5 %. La diferencia refleja que el mercado asociaba una hipotética operación corporativa con una prima potencial sobre todo para la filial alemana.

ACS controla más del 75 % del capital de Hochtief, una de las mayores compañías de ingeniería y construcción del mundo. Florentino Pérez, que también preside el Real Madrid, es propietario del 15 % del capital de ACS.

Un otoño de caídas para ambas compañías

El episodio se produce en un momento delicado para las dos cotizadas. ACS alcanzó su máximo histórico en junio, con un precio de 128,70 euros por acción, en parte gracias al auge de la inteligencia artificial. Turner ha participado en varios proyectos relevantes de centros de datos, un negocio vinculado a esa demanda de infraestructuras.

Desde entonces, las dudas sobre la rentabilidad de la inteligencia artificial y el temor a un posible pinchazo de la burbuja han coincidido con un retroceso bursátil. Al cierre de octubre, los títulos de ACS acumulaban una caída del 29,6 % y cotizaban a 90,65 euros. En esos meses, la compañía ha perdido 10.544 millones de euros en capitalización.

Hochtief tampoco ha escapado a la corrección: sus acciones han retrocedido un 26,3 % desde junio y su valor en Bolsa se ha reducido en unos 10.351 millones de euros.

  • Capitalización de Hochtief: 29.048 millones de euros.
  • Capitalización de ACS: 25.119 millones de euros.

Esa comparación resulta llamativa: la matriz vale hoy menos en Bolsa que su filial, de la que posee más del 75 %.

Qué significa para las empresas y los inversores

El análisis de El Noticiario parte de un hecho: el desmentido cierra, al menos por ahora, la especulación sobre movimientos corporativos inmediatos, pero no despeja la cuestión de fondo. Que la matriz cotice con una capitalización inferior a la de su filial plantea una pregunta recurrente en los grupos con estructuras piramidales: cuánto del valor de los activos se reconoce en la cotización de la sociedad que los controla.

Para el inversor, la reacción de los títulos muestra la sensibilidad del mercado a cualquier señal de reordenación. La subida del 5,5 % en Hochtief indica que una operación de ese tipo se interpretaba como potencial generadora de valor. Al descartarla ACS de forma expresa, el foco vuelve a los fundamentos: cartera de proyectos, evolución de los centros de datos y percepción del riesgo en torno a la inteligencia artificial.

Para el sector de la construcción y la ingeniería, el caso ilustra hasta qué punto la valoración de las grandes constructoras se ha vinculado a la inversión en infraestructuras digitales. Cuando las dudas sobre ese ciclo aumentan, el castigo bursátil alcanza tanto a la matriz como a la filial que ejecuta los proyectos.

Conviene, además, subrayar los límites de lo conocido. ACS no ha ofrecido más explicaciones que su negativa y no hay anuncio oficial de ninguna operación. Hasta que cambie esa situación, lo único acreditado es el desmentido formal y el movimiento de las cotizaciones.