Eos X Space, la compañía de origen español que opera en turismo espacial y en el sector de la defensa, ha captado 120 millones de dólares (casi 110 millones de euros) para financiar su desarrollo en Estados Unidos. Así lo han señalado fuentes de la propia empresa. El dinero también servirá para reforzar sus capacidades industriales y sus programas de tecnología civil y militar.

La operación ha sido suscrita con Global Emerging Markets (GEM), un grupo de inversión alternativa con oficinas en Nueva York, Bahamas y París. Se suma a la ronda serie D que la empresa cerró hace unos meses, de 140 millones de dólares. Entre ambas, la compañía ha levantado 260 millones de dólares en lo que va de año.

Qué hará la empresa con el dinero

El plan contempla inversiones en ingeniería, pruebas, infraestructura e incorporación de talento especializado para acompañar las siguientes fases de desarrollo. La empresa, presidida y fundada por el empresario español Kemel Kharbachi, prevé iniciar su actividad comercial antes de que acabe este año.

Su plan de negocio contempla una facturación inicial de unos 675 millones de dólares anuales.

Salida a Bolsa en Nueva York y Londres

La financiación llega en la antesala de un debut bursátil en dos plazas. Según los plazos que maneja la compañía:

  • Nueva York: cotización prevista entre el segundo y el tercer trimestre de 2027.
  • Londres: cotización prevista en el segundo trimestre de 2027. Hace un par de semanas la empresa realizó allí una presentación para inversores.

En cuanto a la valoración, GEM sitúa a Eos X Space en 1.200 millones de dólares antes de la integración de sus estructuras en Europa y Estados Unidos y de la salida a Bolsa. De cara al debut, la compañía estima un valor de 4.500 millones de dólares “como punto de partida”, con base en sus proyecciones de ingresos y en las métricas financieras de su plan de negocio. Además, ha suscrito un acuerdo con Bank of America Merrill Lynch como banco líder para su estrategia de acceso a los mercados de capitales.

Un negocio de ultralujo a 40 kilómetros

El modelo turístico se basa en cápsulas que ascienden con helio hasta unos 40 kilómetros de altura. Los vuelos al espacio cercano prometen una visión del 99,5 % del planeta y de la curvatura terrestre. Cada cápsula admite entre 8 y 9 ocupantes, piloto incluido, y cada viaje cuesta en torno a 200.000 dólares (180.000 euros al cambio actual).

La empresa distribuye su actividad entre Abu Dabi, donde está la matriz, Estados Unidos, que aporta la capacidad industrial, y España, donde concentra las funciones logísticas. Las cápsulas se lanzan desde instalaciones en tierra y en mar. La compañía añadirá una nueva zona de lanzamiento marítimo desde Málaga y está rehabilitando un buque para esas operaciones.

Fuera del turismo, la empresa desarrolla una línea aeroespacial civil y militar centrada en constelaciones de satélites. Sus usos previstos son la observación, las comunicaciones y el análisis de datos, para clientes privados e institucionales.

Qué significa para las empresas y los inversores

El caso de Eos X Space muestra cómo algunas compañías del sector espacial combinan un negocio de consumo de lujo con otro de defensa y datos, más estable por su perfil institucional. Esa mezcla puede resultar atractiva para los inversores porque diversifica las fuentes de ingresos. Pero también añade complejidad operativa y regulatoria a una empresa que aún no ha empezado a facturar.

Hay varios elementos que conviene vigilar:

  • Distancia entre valoraciones. Pasar de 1.200 a 4.500 millones de dólares implica multiplicar el valor por 3,75. Es una cifra que la compañía presenta como punto de partida y que dependerá de que el mercado acepte sus proyecciones.
  • Dependencia de la ejecución comercial. Los 675 millones de facturación inicial son una previsión del plan de negocio. Si procedieran solo de billetes a 200.000 dólares, equivaldrían a unos 3.375 pasajeros al año, un cálculo meramente ilustrativo, ya que la empresa no desglosa el origen de esos ingresos.
  • Calendario ajustado. El lanzamiento comercial está previsto antes de que acabe el año y la cotización, en 2027. Cualquier retraso técnico o regulatorio afectaría a ambos hitos.

Para el tejido industrial español, la presencia de Málaga como zona de lanzamiento marítimo y de la logística en España apunta a una actividad con impacto local. Su alcance real dependerá de cómo se materialicen las operaciones.