La compra de Deoleo ya tiene comprador. El consorcio formado por las aceiteras españolas Acesur y Dcoop ha resultado vencedor del proceso de venta impulsado por los fondos CVC y Alchemy, sus principales accionistas. Deoleo, propietaria de marcas como Carbonell o Bertolli, confirmó el acuerdo a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y precisó que la oferta valora la compañía en 520 millones de euros.

Una decisión del consejo entre dos ofertas

El consejo de administración de Deoleo se reunió en la tarde-noche del miércoles y optó por la propuesta de Acesur y Dcoop frente a la presentada por el grupo italiano Coricelli junto con la española Migasa. En los próximos días se negociarán los términos finales de la transacción.

Los finalistas tenían de plazo hasta la semana anterior para presentar ofertas vinculantes en un proceso coordinado por William Blair como asesor financiero. Según las fuentes del mercado consultadas, ambas propuestas situaban el valor de Deoleo en torno a los 500 millones de euros, pero la del consorcio español ofrecía más garantías de cierre a ojos de los vendedores.

A ello se sumaba otro factor: la oferta evitaba la pérdida de control español de una empresa considerada estratégica para el campo nacional, una cuestión que había preocupado al Gobierno y sobre la que se pronunció el ministro de Agricultura, Luis Planas.

Reparto de activos y calendario de cierre

Deoleo informó de que Acesur y Dcoop se repartirán los activos de la compañía para atender los posibles requisitos de las autoridades de competencia. La operación necesita el visto bueno de la CNMC y de su homólogo en Estados Unidos, además de la autorización de inversión extranjera directa en Italia. El cierre está previsto en un plazo de seis a ocho meses.

En la transacción han participado como asesores William Blair y Latham & Watkins por parte de los vendedores, y Latior Partners por parte de Acesur. También han intervenido Montero Aramburu, Regula, Deloitte, Garrigues y EY.

El perfil de la compañía que se vende

CVC y Alchemy venden después de haber reconducido la situación del negocio. Deoleo cerró 2025 con una cifra de negocio de 821 millones de euros, un ebitda de 50 millones y un beneficio de 19,7 millones, tras dos ejercicios en pérdidas. En el primer semestre de 2026 la rentabilidad ha seguido mejorando: la compañía ha ganado en seis meses lo mismo que en todo el año anterior.

  • Marcas: 29.
  • Plantilla: 600 empleados.
  • Presencia: ventas en 68 países, con peso en mercados de alto valor como Estados Unidos.

La estructura financiera también ha cambiado. La deuda neta, superior a 550 millones antes de la reestructuración de 2020, se sitúa ahora en 86 millones tras la refinanciación pactada el año pasado con BlackRock y JPMorgan. BlackRock es el principal acreedor, con cerca del 60% de la deuda, y JPMorgan tiene el 40% restante. El apalancamiento es de 1,7 veces ebitda.

La deuda vence en 2029 y se compone de un crédito revolving de 35 millones a euríbor más 6,25%, una línea sénior de 60 millones a euríbor más 6,75% y otra júnior de 65 millones a euríbor más 10,75%.

Qué significa para las empresas y el sector

El desenlace tiene una lectura industrial más que financiera. Dos grupos españoles del aceite unen fuerzas para hacerse con una de las compañías con mayor proyección internacional del sector, con marcas reconocidas en mercados exigentes. Para los productores y cooperativas del ámbito agrario, la operación consolida la idea de que la transformación y la comercialización pueden quedar en manos nacionales.

También ilustra cómo se decide una venta cuando las ofertas son parecidas en precio. Con valoraciones en el entorno de los 500 millones, pesaron la seguridad de ejecución y el contexto político, que importan tanto como la cifra. La necesidad de repartir activos para sortear los reparos de competencia anticipa, además, una integración compleja, cuyo alcance dependerá de lo que exijan los reguladores.

Para los fondos vendedores, la salida llega con la compañía saneada, de nuevo en beneficios y con la deuda neta muy por debajo de la que arrastraba. Queda por ver el resultado de las autorizaciones, de las que depende que la operación se complete dentro del plazo previsto de seis a ocho meses.